Al Aire
Programación Musical
con La Máxima
A continuación
Programación Musical
con La Máxima
L-D 12am - 6am

El color de tu cabello puede que no dure por estar deshidratado

La solución va más allá de un champú y una mascarilla. ¡Ponte pilas!

Tener un pelo sano ha sido, desde siempre, el estándar de la belleza femenina. La moda de lucir una cabellera larga nos ha obligado a ser más exigentes con su cuidado, y más al añadirle la preocupación por estropearlo tras decoloraciones con algunas tendencias como las mechas californianas o las balayage.

Con el fin de evitar que se deshidrate y poder lucirlo perfecto, desde la clínica especializada en medicina capilar española MC360, recomiendan llevar una rutina adecuada y usar productos específicos para cada tipo.

«Un pelo deshidratado muestra un aspecto poco saludable, con tendencia a la rotura y puede impedirte conservar una largura aceptable, tiende a desigualarse y no es fácil mantener el corte durante mucho tiempo. Además, a la hora de pintarse absorberá más el tinte al ser un cabello más poroso de lo habitual; por lo que además de dañarlo, obtendremos un tono más oscuro del que deseamos», asegura la subdirectora médica del centro Cristina G. Chacón.

Un cabello deshidratado puede esconder enfermedades de la piel como la dermatitis, la psoriasis, estar relacionado con el envejecimiento natural, el estrés o cambios hormonales. Por otro lado, puede producir caspa, una incómoda descamación que en ocasiones llega a convertirse en un motivo de consulta médica por el picor o sensación de tirantez y/o enrojecimiento que llega a producir.

Para recuperar la hidratación y mantener el buen aspecto del cabello, la doctora Chacón, enumera algunos consejos para hacer frente a la sequedad capilar:

Usar adecuadamente los cosméticos. Se deberá utilizar un champú y una mascarilla acorde a nuestro tipo de cabello. «La publicidad a veces promete productos milagrosos a bajo costo que probablemente solo conseguirán sellar por fuera la fibra capilar, dando una falsa sensación de hidratación, pero sin tratar el cuero cabelludo desde dentro», explica la doctora Chacón.

Por ello, es recomendable que nos dejemos asesorar por un experto que elija el producto más acorde a nuestro tipo de cuero cabelludo en el momento de tratarlo. Algunos ejemplos de principios activos que tratan nuestro pelo desde dentro son los siguientes:

Provitamina B5 ó Dexpantenol: sella la superficie de la fibra capilar y calma la irritación del cuero cabelludo.

Aceite de almendras: rico en vitaminas A, B1, B2 y B6, minerales y proteínas.

Vit E-Alfatocoferol: potente antioxidante.

Aceite de coco: puede utilizarse como mascarilla y es uno de los mejores nutrientes para el pelo seco.

Aceite de baobab: rico en Omega 3 y 6.

Aceite de aloe vera: evita la pérdida de cabello y, además, lo fortalece. Contiene vitaminas C, E, B, minerales y aminoácidos, alantoína, proteínas y Beta-caoteno.

Llevar una correcta rutina. Evitar en lo posible la exposición al calor, ya que los primeros síntomas de un cabello deshidratado o dañado pueden llegar si previamente lo hemos castigado tras el verano con una sobreexposición solar, agua del mar o piscina. También lo daña el uso frecuente de planchas de pelo o secadores, así como los tratamientos agresivos de coloración.

Cortar el cabello, especialmente si tienes las puntas abiertas o secas. Con el cabello deshidratado, lo notaremos débil con las puntas abiertas y difícil de peinar, por lo que al eliminar la parte más dañada de tu cabello éste parecerá más luminoso e hidratado.

Lavar el pelo con agua tibia en vez de caliente. Aclarar el cabello con agua fría ayuda a sellar la fibra capilar y le da un aspecto más saludable.

Usar frecuentemente un aceite sin aclarado. «Esto deberá hacerse según la demanda del día, de la misma forma que utilizamos nuestro labial cada vez que notamos sequedad en los labios», finaliza la doctora Chacón.

Tomado de: El Espectador.

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *